sábado, enero 22, 2011

"Le petit dejeuner"

"Mañana vamos a desayunar frisuelos, preciosa. Permíteme la arrogancia: te estoy hablando de unos frisuelos que nada tienen que ver con eso que en Asturies venís a llamar de la misma forma pero que para mí (lo sé, para algunas cosas soy un chulo) no son más que crepês. Vamos, que no existe relación alguna con esta deliciosa receta de la que te hablo, que me lleva a la infancia, a la casa llena de gente y al recuerdo de estar siempre tirado por el suelo, a veces incluso feliz.

Y por la noche, tequila y risas. A despilfarrar dinero en Don Julio (nunca pagué tan caro por algo de alcohol y tan de buena gana) y a fumar un pitu en la calle, con este invierno que parecía engañarnos pero que, como recuerdan los más viejos, no se lo come el lobo.

A ver si así, entre el frío y los frisuelos, los tequilas, la cama y la risa, nos armamos de valor para recoger todos los trozos de los planes que vamos desparramando por ahí, como si llegáramos borrachos a casa y nos diera por cotillear esa vieja vajilla que tiene mi madre escondida (para el día de nochevieja, según parece, aunque sigo sin encontrarle sentido...).

Bueno, el caso es que hay trozos de vidrio o lo que sea hasta debajo de la alfombra; y por eso el tequila, el tabaco de liar y el despilfarro: a ver si conseguimos juntarlos todos para hacer una nueva figura, o la misma incluso, la forma que acaben moldeando la borrachera compartida y las risas.

Te voy a hacer un desayuno que te va a volver loca, como lo estoy yo.

Solamente podemos seguir alzando el vuelo..."

5 comentarios:

Sur dijo...

Me gusta tu locura, me gusta el invierno en Madrid, me gusta Madrid, me gusta la rebeldía de Ladrón de Guevara...
Me gusta los seres que brotan de Madrid...y me sigue gustando Madrid y tus escritos.

Vértigo dijo...

quiero ese desayuno.

Ladrón de Guevara dijo...

Un desayuno que sólo se puede encontrar (según parece) en el lugar más profundo de uno mismo, donde regresamos siempre para pasar las vacaciones, o parabuscar consuelo en manos amigas.

Hermoso lugar, y delicioso desayuno.

ha pasado un caracol entre nosotros dijo...

si te quiero es porque sos
mi amor mi cómplice y todo
y en la calle codo a codo
somos mucho más que dos...

RuMBi dijo...

Me gusta la forma en que describes la locura, que me hace viajar a lugares que desconozco y vivir momentos, que aunque no son mios, quisiera que me pertenecieran.

Y eso sí que es un buen desayuno!

Un abrazo!