jueves, enero 06, 2011

"La espera"

"Quería perderme un rato en esta mala costumbre que tengo: este mirar pasar los relojes mientras nacen planes y retos que se difuminan por desidia o mala suerte.

O eso me digo yo, por mala suerte, para mis adentros, mientras escribo desde este bar del norte ya sin humos, sin risas, sin liturgias que compartir (el prohibicionismo como norma, ya se sabe).

En realidad sé a ciencia cierta que no es una cuestión de fortuna, sino que solamente se trata de coraje. A veces éste sale por borbotones; otras parece que te vas desangrando poco a poco. Vamos, que no te das cuenta si sigues vivo y en pie, o si la espera ha acabado de tumbarte, si has perdido la partida.

Mientras suena (lento) el ir y venir del reloj de la entrada, las calles se llenan de presagios que te ahogan en la panadería de la esquina o en las tiendas de esta ciudad en las que se venden libros, pero ninguno de interés.

Las farolas, las aceras, el gentío anuncia la próxima ubicación del Circo de lo Absurdo, en ese mismo parque debajo de casa donde ayer bailaban la alegría, la rebeldía y la rabia. Danza revolucionaria y otro mundo posible.

Y es que la espera es este bar sin humo, esa Solitaria que no puede vivir sin ti y, mientras, te va matando.

Entraremos en este Circo del Absurdo. Quizá precisemos de una canción (Sean Bienvenidos). Que paren la representación. Que mientras la alegría, la rabia, la alegría danzan, arranquemos los asientos: nunca más volveremos a ser espectadores".

4 comentarios:

Vértigo dijo...

me encanta.

Maria del Sur dijo...

Hueles a azar...

Horacio Holiveira dijo...

Todos mis planes y retos se difuminan por desidia o mala suerte... más bien por desidia.
Buena entrada

Ladrón de Guevara dijo...

Muy buena esta entrada. Reveladora.

Muchas gracias, cuídate.