miércoles, septiembre 22, 2010

"Yo por ellas madre y ellas por mí"

"Queda una semana para jugarnos al todo o nada un futuro social muy, muy complicado, una vida que como no queramos pelear por ella, nos vamos a dar cuenta, cualquier día de estos, que, finalmente, ya nos han robado la poca que nos quedaba.

Yo tampoco soy amigo de sindicatos, ni de sus clientelismos, ni sus dineros malgastados y no me hace ninguna gracia ese papel desmovilizador y también, por qué no, alienante que han tomado y han hecho suyo.

Ni el servilismo ante el Estado y los grandes poderes económicos que tanto en este país como en el resto de este empobrecido planeta se dedican a hacer y deshacer a sus anchas.

Pero el caso es que nos la jugamos: desde los que somos precarios y en menos de nada estaremos en la calle en busca de otro trabajo precario... y vuelta a empezar; hasta los que tienen su sustento medio-asegurado, y ven como poco a poco les van comiendo más y más camino, más derechos, más vida en definitiva.

El día 29 no se va a salvar el mundo de su ruina; ni cuando acabe la huelga ya estará viva la revolución social, ni trabajaremos las tres horas que decía Lafargue, ni dedicaremos la mayor parte del día a los placeres, los amores ni la literatura.

Porque una jornada de huelga es una única jornada de huelga. Y entonces, ¿para qué tiene que servir este 29 de Septiembre? Pues para que sea el principio de una movilización general, no simplemente para conseguir una mesa de negociación donde los sindicatos mayoritarios van a seguir bajándose los pantalones.

Ojalá sirva esa jornada de huelga para empezar a darnos cuenta de que algo debemos hacer cuando se vulneran nuestros derechos una y otra vez.

Dice Galeano que nos mean y los periódicos dicen que llueve; y eso es lo que está pasando. No ahora, sino continuamente.

Y ya es hora de que luchemos por nuestra dignidad o nos la acabarán arrebatando definitivamente."

(Os recomiendo leer este artículo: 'Panfleto para después de una huelga'. Lo dice todo.