jueves, noviembre 13, 2008

"Al ciclista"

Y en este día gris cojo el autobús de vuelta a casa, de vuelta a Gijón después de estos dos días asquerosos que hemos vivido todos. Al paso por Arriondas la niebla invade el ambiente, y crea un aire de melancolía, de recuerdos que a veces te duele y otras te llena el alma.

Y de repente me da la impresión de que por el lado de mi ventana pasa un ciclista, con su maillot blanco con lunares, su maillot de rey de la montaña. Pero resulta que nunca más voy a volver a ver a ese ciclista tras el cristal; nunca más veré a ese hombre sobre una bicicleta y miraré por si es él.

Se acabaron los paseos en bicicleta, las charlas en navidad o en nuestros cumpleaños, los viajes al monte o nuestras horas en la piscina. Nunca más volveremos a ir hasta Cahecho en bici, nunca más esquiaremos en San Glorio, o comeremos chocolate del que siempre llevabas.
Se acabó mirar a cualquier edificio en obras por si te encuentro; se acabó el pasar por delante de tu casa y mirar si tienes el coche, y parar a saludarte y hablar contigo... No habrá más llamadas al mediodía, antes de entrar a trabajar, para decirme que bajara al portal que me ibas a dar el regalo de cumpleaños...

Y ahora que ya no estás, ahora que las cosas se han vuelto mucho más grises de lo que yo podría haber imaginado el lunes por la mañana, cuando todo estaba bien, en su sitio, como siempre había estado, como siempre creía que estaría...

Esas dos llamadas que recibí el lunes han acabado con una parte muy importante de mí, he perdido una pieza clave en mi puzzle. Y ahora nos toca buscar a todos un sentido, y las cosas siguen, y ellas te echaran de menos mucho más que yo...

Pero yo seguiré viendo, por el reflejo del cristal, la silueta de aquel ciclista que tanto, que tantísimo me enseñó... a ese ciclista que siempre tendrá mi eterna gratitud...

Y los demás mientras tanto, aquí seguimos en la carretera, pedaleando todo lo fuerte que podemos. Ahora nos ha tocado escalar el Angliru y no va a ser tarea fácil...

Lo escalaremos poco a poco, maldiciendo a esta puta vida que nos ha llevado al mejor de todos...