sábado, mayo 17, 2008

"Revelación"

"Quizás era cierto que no le creía cuando él desnudaba sus entrañas ante ella; quizás a aquella muchacha le parecía demasiado humano, real, como para que fuera cierto.

Pero la realidad era tal y como él se la había explicado; lo cierto es que él no mentía cuando le contaba todo lo que sentía, cuando, recostado en sus rizos, le narraba lo que le pasaba por la cabeza cada tarde, cuando quedaban en la parada del bus, cuando iba a buscarla a casa... lo que todo eso significaba para él.

Porque él empezó todo como empiezan estas cosas: la vio un día, hablaron, empezaron a caerse bien... lo que ocurre en estos casos. Sin embargo, un día descubrió que había algo más, descubrió que no se trataba de una simple tontería achacable a las hormonas.

Aquellas tardes (de lluvia), por la ciudad, con aquella muchacha, fueron su salvoconducto, y un día comprendió que las necesitaba, las tardes y la compañía; tenía necesidad de algo así, tan grande, tan importante, que le ayudara a olvidar otras tardes de antaño, más grises, más tristes...

Comprendió, al fin, que la había encontrado; había encontrado a la chica que siempre había tenido en mente, la chica que le hiciera ver las cosas de una forma más simple, la chica junto a la que esquivar los obstáculos del camino...

Con ella supo que la vida no es tan oscura ni malvada como la pintan, y que, en ocasiones, sabe darte increíbles oportunidades que, al menos nuestro personaje, no estaba dispuesto a desaprovechar...".

miércoles, mayo 14, 2008

"Escapando de calle Melancolía"

"De repente se puso a pensar en todo lo que le estaba ocurriendo, en la felicidad que vivía en todos aquellos momentos inolvidables para él, comprometidos, en los que se perdía por las noches, al llegar a casa.

Y pensó si alguna vez se había sentido tan sumamente bien consigo mismo, con los demás, con todo... Algún momento tenía que haber, en su recuerdo, pero él no alcanzaba a rememorarlos, a revivirlos.

A pesar de todo, esta felicidad le llevaba a pensar en lo que podría pasar en un tiempo futuro, le llevaba a pensar en la posibilidad de que, si recaía, aquella calle Melancolía se le hiciese más profunda, más oscura, más intransitable... de lo que lo había sido en su día.

Pero ya pasó mucho tiempo, en aquella calle escondida de su mente, conoció sus esquinas, sus bares, sus gentes... y aprendió mucho. Aprendió, entre otras cosas, que cualquier tiempo pasado no fue mejor, y que la nostalgia inducida no era buena.

Aprendió a ver, en aquella muchacha tímida, bonita, comprometida, el pasaporte a sus sueños, su escalera al cielo, su compañera.".