domingo, diciembre 23, 2007

Por fin...

"Tres iguales juntos; tres iguales riendo, charlando, arreglando el mundo... Tres almas distintas pero iguales; juntas, sin que nadie pueda separarlas.

20 y pico locos de la vida; 20 y pico personajes sin rumbo. Con muchas razones para seguir adelante; con muchos indicios de que la utopía existe; con ganas de comprobar, por su propia salud mental, que podemos cambiar las cosas...

Dos inigualables; dos que siempre están ahí. Es una pena que yo no cumpla; ya sé que sentirse culpable no lo es todo...

Uno satisfecho por haber encontrado gente así; porque yo ya sabía que en algún lugar tendrían que estar; porque los tengo devoción, a todos ellos... Solo satisfecho, sí, puede saber a poco; sin embargo, gracias a todos ellos, sé que la felicidad está a un paso...

Yo, por mi parte, me quito el sombrero, y os doy las gracias..."

viernes, diciembre 21, 2007

Por ellos... por nosotros...

"20 y pico personas. Desde las 11 de la mañana. Escapamos del alma máter. Nos lo echan en cara. No nos importó. Tenemos claro lo que queremos. Nada ni nadie nos va a parar.
Porque los conocimos, porque convivimos con ellos, porque su causa, es nuestra causa, porque se lo prometimos, y nos propusimos no fallarlos.

Horas de frío, horas de carreras, horas de pie, largas horas. Alguna mala contestación, mucha buena gente. Un nuevo pensamiento pasa por mi cabeza, parece que la gente no es tan mala, y muchos están concienciados...

Unas 10 horas en total, por ellos y por nosotros mismos... Me arrepiento de haberme sentido vencido en muchas ocasiones; siento haber pensado, a veces, que esto no se podía conseguir.

La realidad (cruda en ocasiones, pero no en ésta) es que ayer tuvimos la utopía en la mano; y ahora mismo la llevamos con nosotros y vamos a soplarla y que se extienda por ahí...

Y lo reitero, la utopía está aquí con nosotros, o si no que se lo digan a esos 28 niños que en el día de ayer consiguieron una beca de estudios para este nuevo año que entra...

Aunque no lo vayáis a leer, ¡gracias compañeros! Por lo que estamos consiguiendo, 20 y pico perdidos, 20 y pico idealistas a los que no van a parar... ¡Gracias!".

sábado, diciembre 15, 2007

Lástima

"En alguna ocasión marchando a la carrera por la calle Corrientes, te vi de refilón a la puerta de un teatro, no supe qué estabas haciendo allí, tampoco supe que decirte en ese momento, con lo que pasé de largo, disimulando, sin mirarte, como si no me importaras, y continué mi camino hasta la esquina. Al cruzarla, me di la vuelta para observarte, y como había imaginado, mi presencia no te había inmutado lo más mínimo.

Sabías quién era, yo también sabía quien eras tú: compartimos autobús todo un año, mañana tras mañana, carrera tras carrera, blasfemia tras blasfemia. Yo, con mi asqueroso peinado y medio dormido, tú, con tu aspecto de pija, 100% arreglada, pinta de niña de papá. Nuestras miradas se cruzaban siempre, directamente o por el reflejo del cristal. Me acuerdo perfectamente dónde te bajabas, la parada de tu facultad estaba antes de la mía. Siempre me quedaba mirando hasta que, al entrar por la puerta de tu facultad, volvías la vista hacia el autobús. Así pasó mucho tiempo, todos los días la misma situación, buscándonos pero rehuyéndonos.

Yo me tuve que marchar: la vida que te lleva por caminos que nunca hubieras imaginado (y en ocasiones deseado). Sin embargo, la mayor pena fue que aquella tarde, cuando te vi en la calle Corrientes, mucho tiempo después de nuestras "citas" en el bus que nos llevaba a la Universidad, ninguno de los dos se dignó a acercarse al otro. Tan tontos fuimos, que a los dos, a ti también, no puedes negarlo, nos dio por disimular.

En fin, una lástima...".

¿Por qué?

Parece que no hago más que intentarlo, ponerle todo mi empeño, dejarme la piel en ello, ¿por qué no acaba de ir bien?

Intento que no haya problemas, pongo demasiado de mi parte para ser yo; me desprecian como si tal cosa, no tienen en cuenta todo lo que he hecho sin ningún tipo de interés más allá que el de ser tratado como a un igual... Yo podría no haberlo hecho así, podría haberme creído superior, tratarlos mal (los antecedentes están conmigo), pero no lo he hecho... ¿por qué? Pues porque no soy así, me es imposible mirarlos por encima del hombro... Yo no puedo ser como ellos, me es imposible.

¿Por qué tantos dobles raseros? Estoy harto de ellos, basta ya de esa hipocresía de mirar las cosas de una forma u otra según quién esté implicado; basta ya de que las culpas vayan siempre para los mismos; no tengo tiempo para más gilipolleces...

No sé por qué; llevo demasiado tiempo intentando averiguarlo para tratar de ponerle solución; ya no creo que haya solución, despiertos esos sentimientos y ya está... Sólo me queda resignarme conmigo mismo (porque realmente yo no hecho las cosas mal) y dejarlo pasar... Los que estén dispuestos a quedarse que se queden, los que no, no me van a preocupar más... Pero que no se les olvide, que si no cambia la situación de una vez por todas no serán bienvenidos nunca más...

Ha sido mucho tiempo, ha sido mucha gente; mucho borrego, mucho envidioso, mucha sinrazón; muchas ganas de gritar que no, muchos momentos en los que lo tenía que haber remediado...

Visto lo visto no tengo nada que perder, tengo, por contra, mucho que ganar (autoestima, confianza, inclusive personalidad...). Y realmente voy a replantearme muchas cosas, y voy a cambiar mi manera de actuar... A partir de ahora, "decir lo que pienso y hacer lo que digo".

PS: [Quiero caminar hacia la utopía, y que vayamos dando un paseo, tú y yo]

miércoles, diciembre 12, 2007

"Tan grandiosa"

"Típico grupo de jóvenes (dios y la madre), todas parecidas, todas similares, todas con las mismas inquietudes, gustos, risitas... Todas vestían la misma ropa, todas seguían las mismas costumbres, todas formaban parte del rebaño...

Todas ellas bailoteaban, y se ruborizaban cuando las miraba un chuloplayas, y miraban con desprecio cuando se les acercaba un pobre desgraciado; y se desgañitaban cantando pachanga, regeatton y sucedáneos. En fin, aurea mediocritas (dorada mediocridad...)

¡Un momento! ¿Todas ellas? ¡No! Una entre todo el "rebaño" destacaba. Una brillaba, lucía, entre todas ellas. Ella, escondida, hacía crecer madreselvas... Era tan grandiosa..."

Quiero

"Quiero no tener que volver a reflexionar sobre todo ello; quiero no dar explicaciones sobre mis actos, mis pensamientos; quiero sentirme contento, conmigo mismo, y a partir de ahí construir algo más...

Quiero conseguir que no me vuelva a afectar; quiero que los malos sueños me dejen de perturbar; quiero que el trauma desaparezca, comenzar esta nueva realidad...

Quiero volar, quiero emigrar, cual ave de paso; quiero ser nómada, hasta que no pueda más, hasta que, un día, me digas 'No te vuelvas a marchar'; quiero oirte decirlo; quiero pensar que lo dices de verdad; quiero aprender a sentir, que no eres demasiado para mí...
Quiero acercarme a ti; quiero que no me digas que no; quiero que, entre tú y yo, escribamos esa canción..."

martes, diciembre 11, 2007

Buscando...

"Buscando entre viejos papeles, guardados en aquel cajón que tardé años en volver a abrir, encontré aquel poema, por llamarlo de algún modo, que habíamos dejado a medio hacer.
Lo leí detenidamente, con nostalgia, recordando lo que había ocurrido 10 años atrás; me situé en nuestros años de facultad, tú y yo en el bar, tomando café, con nuestros aires de "intelectualidad"... Recordé el momento en que escribimos en aquella servilleta, primero tú, después yo, un verso cada uno, tejiendo una ñoña, pero bonita historia.
Hubo un momento en que te paraste, era tu turno, te tocaba el último verso. Me miraste, con esa mirada penetrante, profunda, y me dijiste: "Mejor lo acabamos otro día...". Guardé la servilleta en el bolsillo, y nos marchamos...
En ese momento, tú ya sabías que no iba a haber otro día, sabías que a la mañana siguiente escaparías, como ya habías hecho muchas otras veces... Debo confesar que lo intuí: odiabas la lluvia, a mí me encantaba, cuando marchábamos para tu casa, dijiste: "¡Está lloviendo! Caminemos un rato...". Noté algo extraño como es lógico, pero estaba completamente cegado... A partir del día siguiente, no supe más de ti....
Después de recordar tiempos pasados, decidí volver a aquellos sitios, aquellos cafés, aquellos bares, aquellas librerías que habíamos recorrido juntos, y que yo abandoné en su día para "siempre". Tras una larga caminata, llegué al bar, pedí uno con mucha leche, como antaño, y me senté en aquel rincón a recordar...
30 minutos, estuve allí sentado. Saqué el papel-poema del bolsillo de la chaqueta, rematé la faena, y me marché...
Por el camino, bajo una lluvia intensa, allí quedó tirado en el suelo, entre el alquitrán, el agua y la basura urbana. El último verso, rezaba: "Aquel invierno no paró de llover (y aún llueve sobre mojado)". "

"Arrebatos"

"Arrebatos desesperados por encontrar, de una vez por todas, esas palabras que decir, que susurrar, esa canción que terminar...
Arrebatos, por no solucionar las cosas, por no poder ponerle fin...
Desesperación, por no saber qué hacer, por volver, día tras día, sin la satisfacción de que lo que hago, esté bien...
Frustración, porque aunque me quiera engañar, aunque otros traten de enseñarme que quizá no sea como yo pienso, aunque pueda ver que todo va a mejor, no me sirve...
Impotencia, por no saber adivinar el por qué...

Esperanza, porque, vaya bien o vaya mal, lo vamos a remediar...".

viernes, diciembre 07, 2007

Un tal Pablo...

"Se oía un pequeño murmullo en el teatro. El Concha Espina, antaño dormido, lleno y resonante de aplausos. Un tal Pablo en la escena, dos lugartenientes. Un último clamor, para que las calles se llenen, nuevamente".




[La utopía está en las calles, la utopía está en el camino... ¡Caminemos!]

Las conciencias

Resulta en ocasiones muy difícil. Remover las conciencias, agitarlas, hacerlas cambiar de parecer... conseguir que la mirada llegue más allá de la nariz... Arrancar de cualquiera rabia por lo que vean en la tele, ganas de cambiar lo inadmisible... Decir sin coacción - " ¡Yo no estoy de acuerdo!".

Resulta en ocasiones muy difícil, muy frustrante. Intentar remover las conciencias, y no conseguir nada... Quitar tiempo de tus obligaciones, de tu gente, de tu vida para ver cómo nos hundimos más y más en el fango... Ellos no quieren reaccionar, pero nosotros lo volveremos a intentar... A ellos se lo prometimos, y no nos vamos a volver atrás...

[Sabemos que el ruido no deja oír, que la bruma no deja ver...]

[Háblame de la luz de tu utopía, muéstrame el camino...]

[...caminemos juntos.]

lunes, diciembre 03, 2007

Lo haremos...

Un día sí, y otro también. No nos importa. Lo hacemos porque queremos, lo hacemos porque realmente creemos en ello. Lo hacemos porque sentimos que es algo grande, porque sentimos que puede significar algo. Lo seguiremos haciendo a pesar de todos los pesares, a pesar de la falta de tiempo, a pesar de que parezca imposible... Lo haremos por ellos, por los que volvieron al otro lado del océano confiando en nosotros, por los que se quedaron en el camino teniendo nuestras mismas metas, lo haremos por nosotros mismos, para intentar ser felices...

Queremos callar el ruido, y poder caminar...

[...porque la utopía está ahí, y realmente la podemos alcanzar...]

[...y porque queremos que las conciencias se despierten, y caminen con nosotros...]

domingo, diciembre 02, 2007

Los secuaces

Una y otra vez escuchamos como, no directamente, pero sí de forma subliminal, nos intentan inculcar la idea de que no podemos hacer nada para cambiar las cosas: hablan de la pobreza en África, en América o en Asia como si fueran cosas totalmente banales; hablan de los pobres apiadándose de ellos pero no mostrando ganas de dar una solución. No hablan de la pobreza rabiosos, o escandalizados como cuando hablan de Chávez o de Evo Morales. Se escandalizan de que ciertas televisiones no tengan licencias para emitir, y no se escandalizan de que las empresas "españoles" expolien cual conquistadores de antaño las reservas naturales de Latinoamérica; se escandalizan de que insulten a presidentes españoles, pero sin embargo aplauden salidas de tono dignas de una riña entre colegas...

Y ahora llegan las navidades, y nos enseñarán que los jugadores del Barça o del Madrid, como buenas hermanitas de la caridad, cederán un día de sus ocupadas vidas para visitar niños enfermos en hospitales, y nos hablarán de la amistad y del amor al prójimo y de la ayuda al necesitado y de los buenos propósitos para el año nuevo... Pero llegará el año nuevo, y veremos, como siempre, que solo les importa lo que ocurre delante de sus narices, que dirán "pobrecitos" cuando ocurra un terremoto en cualquier sitio lejos de aquí, y que terminarán su reflexión diciendo "menos mal, de los 200 muertos ninguno es español"...

Hipocresía, ni más ni menos...

["¡Estúpidos secuaces! Vuestro orden está construido sobre la arena" que diría Rosa Luxemburgo]

[Algunos estamos convencidos de que podemos, porque la utopía está ahí, y solo tenemos que seguir caminando...]

sábado, diciembre 01, 2007

Por fortuna...

No me equivoqué. Todo aquello pasó. Unos cuantos años. Sin embargo, se ha quedado en eso, en pasado. Por fortuna, no me he desilusionado; no hay razones para ello, la verdad.

Las cosas han cambiado, yo creo que para bien. Espero no equivocarme ahora; pero estoy haciendo realmente en lo que creo ("decir lo que se piensa y hacer lo que se dice" que decía el otro).

Las cosas buenas no las he dejado atrás ni las dejaré, que no se preocupe nadie por eso. Lo banal, lo prescindible, ya no me preocupa. Y a quien no le guste, ajo y agua...

La utopía está ahí, enfrente nuestro, y no tenemos nada que perder...

[De cualquier manera, sabemos nadar...]