sábado, julio 28, 2007

Sin embargo...

A pesar de toda la serie de personajes a mi alrededor que podría encuadrar, sin ningún tipo de remordimiento, dentro de la entrada anterior, debo reconocer que cerca mío también hay personas cuya actitud es de valorar.

En concreto me refiero a un buen colega mío al que, a pesar de que estoy seguro de que no va a leer esto, creo conveniente realizarle un homenaje. Se trata de un buen colega, en ocasiones demasiado bueno, que nunca ha tenido las cosas demasiado fáciles pero que siempre está ahí. Ambos venimos de ambientes culturales muy distintos, prácticamente de dos extremos, sin embargo, los años me han venido a mostrar cómo para algunos aspectos importantes de la vida, tales como el trato con los demás y los principios que a mí me parecen elementales (sin entrar en temas políticos) tenemos muchos puntos en común.
Esto me lo ha ido demostrando sobre todo durante los dos últimos años en los que hemos pasado mucho tiempo juntos. Para mí es bastante importante porque, a pesar de que tengo otros colegas que en principio están en su misma "posición", es un verdadero apoyo. Y esto hay que destacarlo porque llegó un momento en el que, motivado por una serie de decepciones, llegué a encerrarme en mi mismo, cual lobo solitario. Aún creo que soy ese lobo solitario, pero de otra manera, en parte gracias a él.

Dicho esto, me parece conveniente hablar en este momento sobre mi colega considerando que, después de estos últimos seis años compartiendo momentos y risas con él, en Octubre me marcharé y, aunque volveré cada poco tiempo, en gran parte motivado porque aquí está mi colega, nada creo que vuelva a ser lo mismo; yo tengo unas ganas increíbles de marchar de este agujero, de poder "abrirme" al mundo de una vez por todas...

Sirva este humilde testamento para mostrarle mi eterna gratitud: ¡Óle tus huevos, Rober!

Y aquí tienes un colega para toda la puta vida...

Un saludo.

Acerca de las críticas...

Hoy he estado reflexionando sobre toda esa serie de personas que, estando alrededor de todos nosotros, se dedican a poner trabas a nuestras inquietudes y metas. Son personas que no gustan de hacer hincapié en críticas constructivas, del tipo: "No deberías hacer eso por tal cosa..."; son personas que, por el contrario, se dedican a decirte: "Eso que tú haces es una mierda. Yo, por contra, tengo no se qué en mi casa que...".

Aunque en un principio sus opiniones nos puedan parecer ofensivas y nos molesten, cosa que a mí me ocurre, creo que debemos enfocarlo de otra manera: el único propósito de la crítica por la crítica de esos sujetos es intentar mostrarse como mejores personas de lo que son y conseguir, mediante la humillación, que tú quedes por debajo de ellos. Se trata de un propósito a todas luces lamentable: dejar a los demás por los suelos para sentirse realizado uno mismo.

¿La forma de "combatirlos"? No creo que haya manera de conseguir que no realicen esos ataques; debemos tener en cuenta que es la motivación que tienen, eso les da ganas de vivir. Los afectados solo podemos hacer una cosa: "Ande yo caliente y ríase la gente". Como ya señalé en una entrada sobre "caretas", creo que fue el verano pasado, lo importante no es hacer lo que los demás quieren que hagas, lo importante es que hagas lo que a ti te haga sentirte mejor, siempre que no se afecte negativamente a nadie.

¿Y qué hacemos con esos plastas que están todo el día dándome la chapa? Pues oye, si su única manera de ver luz en su "triste" vida es humillar al prójimo, no voy a ser yo quien le destruya su mundo ideal de salvador. Lo importante es intentar, aunque en ocasiones sea difícil, no sentirse ofendido, y al susodicho, directamente, que le den...

Un saludo, y a pasar un buen fin de semana.

viernes, julio 27, 2007

"Vendí por amores y no por dinero mi alma a Belcebú"

Aquí pego una canción de Sabina e Hilario Camacho: "Whisky sin soda". Se trata de una canción que a mí me parece bien buena; un gran canto al placer fugaz y sin ataduras...

Sólo cumplo años los años bisiestos que acaban en dos
gasto más que gano, vivo con lo puesto menos un botón,
no tengo costumbre de guardar la ropa si voy a nadar,
nunca le hago ascos a la última copa ni al próximo bar,
vendí por amores y no por dinero mi alma a Belcebú
y de las dos majas de Goya prefiero la misma que tú.

¿Qué voy a hacerle yo,
si me gusta el güisqui sin soda,
el sexo sin boda,
las penas con pan?
¿Qué voy a hacerle yo,
si el amor me gusta sin celos,
la muerte sin duelo,
Eva con Adán?

Opino con Sade que al deseo los frenos le sientan fatal,
nunca entiendo el móvil del crimen, a menos que sea pasional;
si estrené algún himen, si rompí algún plato en mi mocedad,
hoy, ya retirado, sólo robo y mato por necesidad.
Siempre que la muerte viene tras mi pista me escapo por pies,
hay que estar al loro si eres trapecista y saltas sin red.


Aún cayendo en el tópico: Carpe diem.

Un saludo.

martes, julio 24, 2007

Rectificación sí, pero sólo como ellos saben...

Aquí cuelgo la que será la portada de El Jueves del nº de mañana que se puede ver en la ya restaurada página web: www.eljueves.es

Esperemos que a los que apoyan la censura de revistas no les parezca ofensiva esta nueva portada, aunque, visto lo visto...

En cuanto al contenido de la misma, sobran palabras, ironía en estado puro...

Por mi parte, mañana intentaré pasarme por el quiosco lo más pronto posible para comprar, como no, el nuevo número de El Jueves.

Un saludo.

lunes, julio 23, 2007

Solidaridad


Ánimo a el Jueves...

sábado, julio 21, 2007

"Negra noche"

Y aquí pego otra canción de Sabina que he descubierto hace poco; un buen canto a la Noche...

La noche que yo amo es turbia como tus ojos
larga como el silencio, amarga como el mar.
La noche que yo amo crece entre los despojos
que al puerto del fracaso arroja la ciudad.

La noche que yo amo tiene dos mil esquinas,
con mujeres que dicen: "¿me das fuego chaval?"
y padres de familia que abren sus gabardinas
la noche que yo amo no amanece jamás...

Negra noche, no me trates así,
negra noche, espero tanto de ti.
Noche maquillada, como una maniquí,
noche perfumada con pachulí, con pachulí.

La noche que yo amo es un sótano oscuro
donde van los marinos que quieren naufragar.
Hay siempre algún borracho sujetando algún muro,
llamas de madrugada y te dejan entrar.

Los profetas urbanos salen de sus guaridas
cuando la noche calza sus botas de metal.
Y bailan agarrados el loco y el suicida.
La noche que yo amo no amanece jamás...

¡Quién lo diría!

Parece mentira que a estas alturas del partido, cuando ya llevamos 30 años de democracia, tengamos que asistir al secuestro de números de revistas que, en su propia esencia, reflejan a la perfección el cambio producido en España; aunque por lo visto, el cambio no es tan grande como se nos ha estado contando todos estos años.

Obviando el hecho de que en la susodicha portada en ningún momento se nombra a la Corona, es un ataque que va más allá de que puede parecer obsceno e irrespetuoso a ciertas personas, es un ataque a la libertad de expresión de una revista que, desde hace 30 años, realiza una crítica de todo lo habido y por haber, sin caer en partidismos políticos. Por lo tanto, es una publicación que hace lo que no se atreven a hacer otros, y que utiliza la sátira y el humor para realizar esta crítica; no se trata de ofensas hacia nadie, sino de crítica humorística sana y, por otra parte, divertida.

Por mi parte, apoyo total al Jueves, por su gran labor durante todos estos años y además les felicito por el éxito de ventas, así ha sido, de su último número.

Para finalizar quería reseñar dos cosas: la primera, que sería preferible para todos que la justicia se encargara de cosas útiles, prácticas para todos y que no perdiera el tiempo en asuntos como este que son totalmente absurdos; la segunda es que ayer por la tarde observé indignado como en algunos de los llamados programas del corazón, programas conocidos por ser de una gran bagaje intelectual, se realizaba un ataque a la revista el Jueves; yo, en defensa de la libertad de expresión, creo que tienen el derecho de expresar lo que les venga en gana, ahora bien, que sean algunos de ellos, periodistas del corazón, quienes digan que lo que ha hecho el Jueves da mala imagen al periodismo y a los medios de comunicación en general me parece simplemente lamentable... ¿Acaso cree el ladrón que todos son de su condición?

"Que valen menos que la bala que los mata..."

Porque nunca viene mal un poco de "chute" ideológico, aquí dejo un relato de Eduardo Galeano, titulado "Los nadies".

Sueñan las pulgas con comprarse un perro y sueñan los nadies con salir de pobres, que algún mágico día llueva de pronto la buena suerte, que llueva a cántaros la buena suerte; pero la buena suerte no llueve ayer, ni hoy, ni mañana, ni nunca, ni en lloviznita cae del cielo la buena suerte, por mucho que los nadies la llamen y aunque les pique la mano izquierda, o se levanten con el pie derecho, o empiecen el año cambiando de escoba.

Los nadies: los hijos de nadie, los dueños de nada.
Los nadies: los ningunos, los ninguneados, corriendo la liebre, muriendo la vida, jodidos, rejodidos:

Que no son, aunque sean.
Que no hablan idiomas, sino dialectos.
Que no profesan religiones, sino supersticiones.
Que no hacen arte, sino artesanía.
Que no practican cultura, sino folklore.
Que no son seres humanos, sino recursos humanos.
Que no tienen cara, sino brazos.
Que no tienen nombre, sino número.
Que no figuran en la historia universal, sino en la crónica roja de la prensa local.

Los nadies, que cuestan menos que la bala que los mata.

Tom Cruise y su mujé


¿De verdad necesitas los 2500 €, Tom?